PARIRÁS
CON DOLOR
LA
SENTENCIA BÍBLICA(*)
Él bostezó. Sorprendido, el Ángel inquirió:
-- ¿Estás aburrido, Señor...?
-- No, por Dios, aburrido, no. Estoy triste, deprimido, eso es todo.Cuando
miró hacia abajo veo cada cosa...
-- Señor, ¿Quieres que te lea algo para distraerte...?
¿Un
pasaje de la Biblia... ?
-- ¿Siempre lo mismo en la biblioteca?
-- Señor, le recuerdo respetuosamente que la Biblia es el eterno "Best Seller".
-- ¿Cómo...?
-- Es un término acuñado en los últimos años.
Quiere decir: el libro más vendido, el de mayor éxito.
-- Ajá. ¿Viene del arameo, el sánscrito, el griego
o el latín?
-- No, Señor. Modismo americano.
-- Bueno, está bien. Léeme algo.
Se acomodó lo mejor que pudo. Un rayo de sol, a manera de lámpara
de pie, se encendió junto al Ángel lector.
-- ¿Por dónde empiezo?
-- Por el principio.
-- "En el principio..."
Y con voz clara y armoniosa, el Ángel leyó los comienzos
de la Creación. Una suave sonrisa distendió el Supremo
Rostro. Esta parte le traía siempre gratos recuerdos. Además
el Ángel, leía como un ángel. Luego vino la creación
de Adán y Eva, el Paraíso, los problemas de familia, la
expulsión. Con voz grave, el Ángel leyó:
-- "...parirás con dolor."
-- Un momentito, ¿qué dijiste... ?
-- "Parirás con dolor..."
-- ¿De dónde sacaste eso...?
-- Está escrito.
-- Déjame ver... Pero, ¿qué versión es ésta...?
-- Una de las más bellas, Señor. Renacimiento, papel biblia,
ilustraciones a mano: es un incunable. Edición agotada, tiraje...
-- No me marees con cifras. A mí me bastaron siete días
para hacerlo todo.
-- Sí, Señor.
-- Revisa otras versiones. No puedo creerlo.
-- Todas las versiones afirman lo mismo, Señor.
Apagó el rayo de sol que le daba en los ojos.
-- Pero ¿dónde están los escribas? -estalló.
-- Señor... han transcurrido tantos siglos, tantas generaciones,
tantas ediciones...
-- "Parirás con dolor" - repitió - ¡Yo
nunca dije eso...! ¿Cómo pudieron tergiversar mis palabras...?
-- Un error de imprenta, Señor. Perdón, quise decir de
interpretación, traducción, símbolo, no lo sé.
-- "¡Parirás con pena...!" Eso dije. Con pena.
Con la pena normal y natural que se experimenta al separarse de algo
que se ha creado. Como el artista de su obra. ¿Qué mayor
pena para la madre que la separación de algo creado dentro de
su ser? ¿Engendrado, soñado y aguardado con amor, como
el propio hijo...?
-- Exacto, Señor.
-- ¿Y quieres decir que durante generaciones y generaciones, las
mujeres, las mujeres de todo el mundo -¡parirás con dolor!-
como si fuera una maldición, un castigo...?
-- La verdad... sí, Señor. Pero en los últimos tiempos
las cosas mejoraron mucho. Hay métodos de parto sin dolor. Medicina
psicosomática.
Pero Él ya no lo escuchaba. Estaba cavilando: después del
error, ¿cuántos errores más, y en Su Nombre, andarían
rondando por el mundo...?
(*) Extraído del libro "Cuentos bíblicos y cuentos
de la Diáspora" de Eugenia Calny. Editorial Plus Ultra, 1996.
Premio Jerusalem 1986 (1er. Premio) Instituto de Intercambio Cultural
y Científico Argentino Israelí. Jurado: Profesor Raúl
H.Castagnino, Profesor Angel Mazzei y Licenciada Haydée Jofré Barroso